El
avance de la inteligencia artificial no solo está revolucionando la industria y
la tecnología, sino también la investigación
académica. Consciente de su impacto, un grupo de docentes investigadores de
licenciatura, posgrado y doctorado de diversas instituciones
educativas participaron
en la capacitación interinstitucional para fortalecer la producción científica
mediante IA.
Desde
el 16 de agosto hasta el 22 de
noviembre de 2024, se llevó a cabo la primera
capacitación interinstitucional organizada por el Centro de Investigación de ADEN
University (CIADEN), en la que participaron ADEN University, Universidad Euroamericana
(UEA), Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE),
Universidad del Caribe (UC), Universidad Internacional de Ciencia y Tecnología
(UNICyT) y Universidad Nuestra Señora del Carmen (UNESCA). Este innovador
programa formativo tuvo como objetivo impulsar la calidad de las
publicaciones científicas y consolidar una cultura investigativa colaborativa
entre las instituciones participantes.
A lo largo de las sesiones, los docentes investigadores profundizaron en
conceptos fundamentales como el Gap de
la Investigación, la revisión
sistemática de la literatura, la argumentación de Toulmin y
estrategias avanzadas de citación académica. El elemento diferenciador que
captó especialmente el interés del cuerpo académico fue la implementación de
una aplicación de IA diseñada
específicamente por el facilitador, el Dr. Tomás Fontaines, la cual permitió a
los participantes optimizar y potenciar los procesos de análisis y escritura
científica.

Durante el taller, la integración de la inteligencia artificial en la producción científica generó diversas reacciones entre los participantes. El Dr. Ramírez*, quien llegó a la capacitación con marcado escepticismo sobre el papel de la IA en la investigación académica, experimentó un notable cambio de perspectiva. "Francamente, vine convencido de que estas herramientas eran más un obstáculo que una ayuda para el trabajo científico riguroso. Sin embargo, al ver cómo podía optimizar mi proceso de escritura y ajustar la estructura argumentativa con precisión, tuve que reconsiderar mi postura inicial", confesó mientras compartía su experiencia con los colegas.
Por su parte, la profesora Méndez* quedó particularmente impresionada, no tanto por conocer la existencia de la herramienta, sino por descubrir metodologías efectivas para integrarla en su flujo de trabajo investigativo. "Lo revolucionario no fue la tecnología en sí, que ya conocía superficialmente, sino aprender a dialogar con ella de manera estratégica para potenciar mi análisis crítico. Ahora comprendo que el verdadero valor está en saber formular las preguntas correctas y evaluar críticamente los resultados", explicó mientras demostraba cómo había aplicado lo aprendido a su proyecto de investigación en curso.
Estas experiencias desencadenaron un enriquecedor debate entre los participantes sobre el delicado equilibrio entre la creatividad humana y la automatización en los procesos investigativos, una tertulia que continuó más allá de las sesiones formales del programa. El evento finalizó con la presentación de los trabajos realizados y un conversatorio sobre cómo la IA transformará la producción científica en el futuro.
Este programa reafirma la importancia de integrar herramientas innovadoras en la academia, abriendo nuevas posibilidades para la investigación y el conocimiento.
*Los
nombres utilizados en las citas han sido editado y no corresponden a nombres
reales.